domingo, 7 de junio de 2009

ESCUELA TECNICA INDUSTRIAL










Luís Caballero Mejías fue el hombre que dejó huella como organizar y educador, en su labor creadora de los estudios industriales en el país.
En 1935 le fue confiada la Dirección de la Escuela de Artes y Oficios de Caracas, y convencido de lo que debían emprender las nuevas generaciones produce los cambios necesarios en la estructura del plantel, y en 1937 logra que el Ministerio de Educación le dé el nombre de Escuela Técnica Industrial, institución de prestigio que a su vez fue el origen de las otras escuelas industriales.
Antecedente histórico de la
"ESCUELA TECNICA INDUSTRIAL"
Proceso expansivo
1.-El Decreto del 14 de abril de 1884 que creó la Escuela de Artes y Oficios para hombres. Esta escuela representó la adopción del sistema artesanal de aprendizaje en Venezuela.
2.La transformación en 1935 y 1937 de la antigua Escuela de Artes y Oficios en Escuela Técnica Industrial. Esta transformación estuvo enmarcada por dos hechos significativos:
a) La adopción del sistema de adiestramiento manual, b) la designación de Luis Caballero Mejías como Director de la ETI.
El trabajo manual, el cual había sido percibido con connotaciones peyorativas en círculos sociales, comenzó a ser considerado como un elemento importante para el proceso de desarrollo económico que se iniciaba con el nacimiento de la actividad petrolera.
3.- La Convención de la Federación Venezolana de Maestros de 1936, en la cual se trazaron por primera vez lineamientos para elaborar planes integrales para la educación técnica.
4.-La impresionante expansión de la educación técnica a partir de 1958, período en el cual se creó una gran cantidad y variedad de escuelas técnicas y el Ince.
La fortaleza de la Escuela Tecnica Industrial sus docentes:
Cuando Luis Caballero Mejías dirigía la ETI de Caracas (ver foto) y en los años subsiguientes hasta que fue desintegrada por el primer gobierno de Rafael Caldera, el recurso docente y el personal directivo eran fortalezas. Las asignaturas académicas estaban a cargo de excelentes profesores del Instituto Pedagógico de Caracas. Las asignaturas profesionales estaban bajo la responsabilidad de ingenieros graduados con valiosas experiencias que transmitir. Las prácticas de laboratorios y talleres las dictaban calificados técnicos extranjeros y venezolanos, actualizados en sus respectivas especialidades. Destacó en este renglón un grupo excepcional de técnicos españoles que se encontraba en Venezuela en condición de exilados de la dictadura de Francisco Franco y que se dieron totalmente por la causa de esta escuela.
Los ayudantes de taller eran peritos y operarios con experiencia práctica actualizada, capaz de orientar a sus estudiantes en el taller y ayudarles a resolver problemas. Los jefes de especialidad tenían la responsabilidad de seleccionar al personal docente y auxiliar, se clasificaban en primera (materias académicas), segunda (básicas comunes a varias especialidades) y tercera (profesionales de la especialidad). Las horas de tercera eran mejor pagadas y estaban a cargo de ingenieros, esto permitía competir por los mejores recursos con universidades como la Universidad Central de Venezuela.
Para los inicios de la década de los sesenta, Venezuela se encontraba en medio de un interesante proceso de expansión de sus seis más importantes experiencias en educación técnica.
La pionera de las escuelas industriales fue la Escuela Técnica Industrial de Caracas (ETI), luego bautizada con el nombre de Luis Caballero Mejías. Esta escuela inició la formación de técnicos en 1952 y graduó su primera promoción en 1954. (ver foto). Sirvió de modelo para la creación de las escuelas técnicas industriales de Cabimas, San Cristóbal, Valencia, Ciudad Bolívar, Puerto Ordaz y Maracaibo.
Como parte de esa expansión, se comenzó a discutir y motivar la creación de un instituto politécnico. Dentro del concepto de educación técnica, un politécnico significa la continuación en el nivel superior de toda la formación técnica que un joven podría haber adquirido en su educación formal y no formal de escuela básica y media. Para esa época, los técnicos ETI, por ejemplo, habían estado dos años en un ciclo básico que contemplaba 20 horas semanales de práctica y tecnología de talleres, más cuatro años de formación tecnológica en su especialidad. El ingeniero Rafael Tudela presentó un proyecto para transformar la Escuela Técnica Industrial de Caracas en instituto politécnico, pero no encontró apoyo en los círculos políticos de turno en el poder.
Por otra parte, la dirigencia educacional de esa época aceptó una oferta electoral del Presidente Rómulo Betancourt para crear un instituto politécnico, pero la responsabilidad por el diseño fue entregada a personas que nunca conocieron el significado de la educación técnica y que decidieron cerrar sus oídos a las expectativas de este sector. En consecuencia crearon una escuela tradicional de ingeniería, comenzando por un extraño híbrido denominado Licenciado en Ingeniería, el cual no encontró cabida en la estructura ocupacional de las empresas y generó presiones hasta que se pasó de inmediato a formar ingenieros a partir de bachilleres. Este segmento de la historia tiene mucha importancia, por cuanto se tiende a creer que la destrucción de la educación técnica comenzó con la generalización del bachillerato. Quienes así piensan, olvidan que el primer daño se hizo al negar a los técnicos el camino lógico al nivel superior, por la vía del politécnico. Visto en una perspectiva estrictamente política y partidista, quienes comenzaron la expansión que aquí se describe (década de los sesenta), se negaron a crear el verdadero politécnico y de esa forma sirvieron a la educación técnica en bandeja para que sus rivales la destruyeran (década de los setenta).

1 comentario:

  1. Sin duda un error histerico mas que historico el cometido por Rafael Caldera al eliminar las escuelas tecnicas ...debemos repara este dano a la educacion venezolan.

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